Cálculos renales: causas, síntomas y métodos de tratamiento
Los cálculos renales (también llamados litiasis renal, nefrolitiasis o piedras en el riñón) pueden definirse como depósitos sólidos compuestos de sales y minerales que se forman dentro de los riñones.
Entre las causas más importantes de la formación de cálculos renales se encuentran la dieta, el exceso de peso corporal, algunas condiciones médicas y ciertos suplementos dietéticos y medicamentos. Los cálculos renales pueden afectar cualquier parte del tracto urinario, desde los riñones hasta la vejiga.
En la mayoría de los casos, los cálculos se forman cuando la orina se concentra, lo que permite que los minerales se cristalicen y se adhieran entre sí. A menudo, la reducción en la ingesta de agua y líquidos provoca que estos cálculos se formen con mayor rapidez y frecuencia; asimismo, la genética juega un papel importante en la predisposición de algunos riñones, más que otros, a formar cálculos.
La expulsión de los cálculos renales puede ser extremadamente dolorosa, pero normalmente no causan daños permanentes si se detectan a tiempo. Dependiendo de su situación, es posible que para expulsar el cálculo no necesite más que tomar un analgésico y beber mucha agua. Sin embargo, en otros casos —si los cálculos se alojan en el tracto urinario, se asocian con una infección urinaria o causan complicaciones, por ejemplo— podría ser necesaria una cirugía.
Su médico puede recomendarle un tratamiento preventivo para reducir el riesgo de recurrencia de los cálculos renales si la probabilidad de volver a padecerlos es alta.
